LAS MUJERES SUPONEN EL 60% DE LOS PERFILES DEL PROGRAMA ORIENTAT-E PARA PERSONAS DESEMPLEADAS DE LARGA DURACIÓN

Las personas que llevan tiempo sin encontrar un puesto de trabajo corren el riesgo ser desplazadas del mercado laboral por motivos que poco tienen que ver con su grado de formación o experiencia. El horizonte de una jubilación que se aproxima no ayuda a aligerar sus tensiones. A través del programa Orientat-e, 26 personas han mejorado sus opciones para darle la vuelta a su vida laboral. Todas llevaban varios años en paro y necesitaban adaptar sus perfiles profesionales y habilidades a un nuevo contexto.

“La dificultad más importante con la que nos hemos enfrentado es la carencia de habilidades de las mujeres en el manejo de las nuevas tecnologías, lo que hemos solucionado trabajando con ellas este aspecto en las tutorías individuales y en taller de aptitudes personales”, explica la responsable de programas de Patim, Inma Galmés. La falta de medios en algunas personas ha sido otro de los grandes inconvenientes a los que se ha respondido facilitando el acceso, de forma gratuita, las salas de ordenadores que existen en el centro de día de Patim para que sean utilizadas fuera de las horas de formación.

Aunque se realizaron 30 entrevistas individualizadas –un número superior al previsto- se han atendido a 15 mujeres y 11 hombres. Orientat-e -que se ha ejecutado gracias al IRPF autonómico- es uno de los pocos programas mixtos que gestiona la entidad donde la presencia de mujeres es mayoritaria. A todos los perfiles se les ha realizado un diagnóstico inicial para definir un itinerario laboral personalizado, que se ha completado con talleres de habilidades sociales.

A causa de la pandemia, la participación ha sido más complicada que en ediciones anteriores or lo que se han realizado actividades de forma combinada -presencial y online- adquiriendo mucho protagonismo aquellos casos que ha sido posible el trabajo telemático. La modalidad presencial se ha sido desarrollando aplicando las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias, lo que ha supuesto un esfuerzo adicional: acondicionamiento de salas, subgrupos en la misma acción, cumplimiento de aforos, normativa higiénica y de protección, etc.